lunes, 6 de enero de 2014

La vida de Adele

Una película francesa con mucha publicidad en los medios locales durante la primera semana del año. La vi ayer a la noche en el cine de Diagonal Norte, por suerte subtitulada. Se puede decir que es realista porque simula ser un documental y porque la cámara se mete entre los rasgos más expresivos de cada personaje. Muy intimista, detalles y belleza artística en cada imagen. Hoy miraba fotos de la protagonista y no sé si es tan bonita, o quizás sea el precio del éxito lo que le ha quitado la lozanía.
Antes de entrar le avisé a mi amiga que iba a durar 3 horas y que tenía muchas escenas de sexo explícito. Cuando sacó las entradas se imaginó algo breve. Jajá.
Es realista, sí, pero no tanto. Porque las lesbianas no son hermosas o yo nunca vi lesbianas tan acordes con el gusto de un espectador heterosexual. El público hetero que estuvo presente en la sala debe haber salido derecho al baño. Los tipos acompañados que no sabían que iban a ver semejante espectáculo, agradecidos!
Otro rasgo poco realista es la falta de vello púvico. Mortal ¿desde cuándo las lesbianas se depilan? vaya que estoy desactualizada... lesbianas modelos!
Lo único que me dejó pasmada fue el final, digamos que la imagen de un caballero que va en busca de la heroína desamparada me hizo llorar, como si después de tanta liberación sexual, Adele no tuviese otra alternativa que ser cortejada por un hombre. Esto deja abierto un final que invita nuevamente al tópico del amor no correspondido, pero ahora no por parte de alguien con la misma identidad sexual. Un amigo me contó que hay mujeres que gustan e intentan seducir a los gay, las llamadas pajareras. En el caso de Salim ¿podría pensárselo como un pajarero?
Me gustaría ver la parte 3, no la parte 3 y 4. Fue una peli muy larga para ese horario de la noche. La gente estaba incómoda y en mi caso, me dejó un dolor de cabeza importante. Me contracturé, y sentí que cada vez que alternaban escenas de sexo explícito estaban jugando conmigo, para ver hasta cuándo era capaz de sostener la atención sobre la pantalla.
Cuando busqué algo de info, y a pesar de los guiños intertextuales de la pelicula con la novela literaria, más específicamente con la novela de aprendizaje; me enteré que antes de ser peli, fue un comic y que su escritora/ilustradora es muy joven y lesbiana. No creo que le haya gustado lo que hicieron con su obra, pero bueno, siempre existe la posibilidad de un resarcimiento económico...

miércoles, 1 de enero de 2014

No hago otra cosa que meter la pata

La gente desconfía de mi sonrisa

Tengo pruebas, paso a contar:

El último día del mes de diciembre del 2013, me traen un tributo, cual diosa pagana.
Su nombre es Pepe, a secas. Pepe porta cuerpo, y huele bien. Además sabe balbucear algunas palabras, a pesar de contar con 20 y tantos añitos.

Al pobre me lo presentan como tributo, lo sacrifican a viva voz: "Mirá lo que te traje, querida" Y ahí dudo de que nos quieran tanto...

Bueno, en resumidas cuentas me causó gracia y por nervios despedí de aquellas sonrisas que guardo con candado. No aproveché la chance de conocer a este joven encantador de padres y tíos. Sospecho que me seguirán enviando tributo, y sabré responder a alguna pregunta de Pepe, si es que articula palabras y bueno, la hace.
No cabe duda de que mejor me guardo la sonrisa matadora, y me siento lejos de Pepe. Paso entonces una velada encantadora, hasta que decido abandonar a mis agentes tributarios, que se despiden al grito: "Esperá que te acompaña Pepe"

Bueno, eso fue todo por hoy, un 2013 para recordar, que no me deja más que deseos de reencuentro y lapidación, entre otros métodos de castigo hacia mis agentes tributarios. Muy felices e inéditas fiestas de 1° de enero para la humanidad en su menor y mayor rasgo!!!

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Monamís

Che ¿Qué me pasa? No entiendo que carajo me pasa. Soy invisible, por momentos, meses, años, décadas... Me mantuve en un baúl de los recuerdos para alguien, seguro. Me olvidó ahí adentro. Avísenle si lo encuentran, que se dejó una niña vieja, pero ¿en un baúl? ¿o un ataúd? ¿qué me pasa? Tengo que estar muerta, cada vez que pueden me traen flores. Se van, me las dejan y listo. Solita, sí, solita. Muñe, muñeca, re buena, re linda. No me entierren tanto. Velen y brinden por mí. Estoy viva y sola. En un ataúd, dado vuelta en el bajo mundo, nadando en el fango, a la vuelta del infierno, sin aire ni agua. Pero me dejan flores.

sábado, 9 de noviembre de 2013

El flaco

¿Qué se puede decir del flaco? Esa voz de boba que tiene, pobre. Encima no se saca la gorrita. Es terrible como me mira. Me trasmite sus ganas, no sé de qué. Me da curiosidad, primero y antes que nada ¿tendrá los abdominales marcados como una tableta de chocolate con leche? ¿tendrá vigor con todos esos huesos? Me parece un poco justo con él, digo, darle la oportunidad de conocerme, aunque sea superficialmente. Es muy alto, no puedo disimular cuando lo miro a la cara, buscando el espejo del cielo. Siempre buscando su atención. Lo veo un día con un cigarro en la oreja, otro con un cajón al hombro, lo encuentro trabajando solo o acompañado, fumando y hablando con los jefes. No me puede hacer nada que yo no quiera. Digo: levantarme hasta un metro ochenta del suelo y tirarme a la mierda por contarle mi historia de hoy.

El gordo

Es un abandonado el gordo, y no puede ser más pollerudo. Está todo el día encerrado en la cueva con mamá osa y papá oso. Cada vez que sale da la casualidad que me levanté. Encima se pone a lavar la ropa el pelotudo. Es horrible lo que veo, siento que me acecha, me espía. Un día de estos lo voy a pescar mirando para mi casa. No puede ser tan triste. Todo el día solo, ni un amigo, ni una mujer. Me da vergüenza ajena. Yo así no quiero seguir viviendo. No le dije nada a Sandra sobre esto. Pero me angustia y me pone nerviosa porque no entiendo qué carajo hacer con mi vida. A veces sería más que sencillo mandar a la mierda a la gente, y punto. Pero en este caso, al gordo no le puedo decir nada, porque me da miedo, me paraliza. Puede vengarse. Pero si no estuviese ahí al lado, lo mandaría a la mierda, por la mala onda. Esa gente no trasmite nada, ni siquiera curiosidad. Es evidente que no hace un carajo de su vida. Espero que eso no sea contagioso.

Sandra

Me guía y me desvela. No me deja dormir, me dijo varias cosas serias. Cosas como qué debería decir, hacer, escuchar y omitir en momentos de ansiedad, de premeditación adelantada y angustia oral.
Nunca hablamos de Cristina, Amado o Néstor. A veces hablamos de Nicolás, pero no vale la pena, tiene pareja, varias en realidad.
En por Sandra que empecé a salir de mi parálisis mental. No lo hice por mí, siento que no puedo defraudarla, porque tiene planes y tiene agenda.
Pero yo no. Yo pierdo mi tiempo y cada vez que puedo dejo escapar la oportunidad y si tengo ganas me meto en mi casa, me tiro en la cama y duermo sin que nadie me despierte. Aunque todavía me desvelan las mismas preguntas, obligaciones y metas.

lunes, 14 de octubre de 2013

Pseudociencia

Está de moda comprarse una máquina cortadora de césped y casarse de blanco con un vestido horrible todo bordado sobre polyester. Alguien dijo que la moda es lo inexorable pero a corto plazo.
Me gustaría que me inviten a una de esas bodas de plástico, criticar a la novia, su radiante atuendo, su calzado no reciclable.
No me molesta si pasa un flaco y me dice: "Doña, le corto el pasto", no me molestaría que se lo pague dios. Dios no ve a esas novias radiantes que subieron un álbum de fiesta de compromiso hace un año y medio. Ese mismo "dio" le da máquinas de cortar el césped al pueblo. A mí me sienta bien lo maquínico cuando viajo en nave al centro. Quiero que el dios de los pobres me traiga dos cosas antes de finalizar el año: un nuevo álbum de fotos y un pibe que me corte el pasto, me pode la ligustrina y no muera en el intento. Cuidado con la perra, aguanten las naves!